Son muchos los lazos que unen a los Países Bajos con la bicicleta, entendida como medio de movilidad y como deporte. En su vertiente más cotidiana, la bicicleta es uno de los elementos más comunes del paisaje, una visión habitual de las ciudades neerlandesas.

Se dice suele decir, tradicionalmente, que en los Países Bajos hay más bicicletas que personas. Kilómetros de carriles-bici, parkings exclusivos y una sensibilidad muy desarrollada hacia el tránsito de este medio de transporte limpio, sostenible y cómodo para el ciudadano. Utrecht es el mejor ejemplo de ciudad bike-friendly, un título que se ha ganado gracias a su decidida apuesta por este transporte en los últimos años. A pie de calle pero también a nivel profesional: en 2020, Utrecht se convertirá en una de las pocas ciudades del mundo en haber sido sede anfitriona de las tres Grandes Vueltas del calendario ciclista internacional: Giro d’Italia (2010), Tour de Francia (Grand Départ en 2015) y La Vuelta (salida oficial en 2020). Un hito histórico para una urbe que respira ciclismo.

Con el paso de La Vuelta por Utrecht, Breda y ‘s-Hertogenbosch; la carrera revivirá el ambiente que ya la enamoró en Assen 2009, con una salida oficial que marcó el inicio de su reconstrucción basándose en el carácter innovador y la aspiración internacional de la prueba.

A nivel de palmarés, dos neerlandeses han inscrito su nombre en lo más alto de La Vuelta: Jan Janssen (1967) y Joop Zoetemelk (1979). Más amplia es la lista de vencedores de etapa. 51 neerlandeses se han llevado un total de 111 triunfos parciales en la ronda española. Desde John Lambrichts (Sevilla – Granada, 1946) a Fabio Jakobsen (Fuenlabrada – Madrid, 2019): más de siete décadas de éxitos neerlandeses en La Vuelta. A la cabeza de todos ellos quedan Gerben Karstens y sus 13 victorias entre 1966 y 1976. Una historia de triunfos internacionales que es amplio en el ciclismo masculino e incontable en el femenino, donde nombres de la talla de Marianne Vos, Anna van der Breggen o Annemiek van Vleuten siguen brillando en la actualidad. Éxitos deportivos que son la consecuencia directa de una cultura ciclista diferencial. Un carácter único que convierten a Holanda en un territorio de excepción para que La Vuelta celebre sus bodas de platino.

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