Bolduque (‘s-Hertogenbosch, en neerlandés) tuvo una importancia administrativa capital durante el reinado de Carlos V. Hasta el punto de que dio nombre al balduque, una cinta roja con la que se envolvían y se envuelven hoy en día los textos administrativos oficiales. Pero la trascendencia de la ciudad es también artística. Lugar de nacimiento de El Bosco, el particular estilo del pintor y su excelencia en el arte fueron un nexo más de unión entre España y los Países Bajos en los siglos XV y XVI. Su Jardín de las Delicias sigue siendo, a día de hoy, uno de los cuadros más apreciados por todos los visitantes del Museo del Prado.

Catedral de San Juan, 's-Hertogenbosch © Municipality of 's-Hertogenbosch

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